Primero nombra lo que ocurre en el cuero cabelludo: el exceso de grasa y la seborrea piden fórmulas que normalicen el sebo, la caspa seca pide lociones y exfoliantes suaves, y el cabello debilitado y quebradizo pide mascarillas y ampollas nutritivas. La forma importa: el champú permanece poco tiempo sobre la piel, así que actúa limpiando, mientras que el serum, la ampolla y la loción sin aclarado trabajan más tiempo y son los que aportan los ingredientes fortalecedores. Elige también el momento con criterio: el exfoliante y las curas en ampollas úsalos por la noche, cuando tienes un ritmo más tranquilo, y el serum sin aclarado por la mañana, antes del peinado. Fíjate en si el producto está indicado para piel sensible o atópica, si reaccionas a los cosméticos con tensión y picor. Ante problemas de base médica, como la seborrea, la caspa o una caída acentuada, el cuidado complementa la atención del especialista, no la sustituye.