Con qué combinar
El preparado se integra bien en la rutina de cuidado del rostro como paso exfoliante o mascarilla, seguido del cuidado posterior según las necesidades de tu piel. No lo combines en el mismo momento con otros productos muy exfoliantes para no sobrecargar la piel. Mantén el orden: primero el peeling enzimático, después los demás pasos de cuidado.
















