Champús
El cuero cabelludo a veces es caprichoso y envía señales que es fácil pasar por alto: tirantez después del lavado, picor, descamación, grasa en la raíz o un cabello apagado y áspero. Un champú bien elegido es el primer paso con el que puedes responderle con calma y eficacia: limpiar, calmar, hidratar y preparar el terreno para el resto del cuidado.













