Empieza por lo que tu piel pide hoy, no por lo que debe funcionar dentro de un año. A la piel madura y tensa le sientan bien los péptidos y el ácido hialurónico, que rellenan y alisan. A la piel seca y sensible, las fórmulas ligeras con péptidos, ceramidas y ácido hialurónico, que refuerzan la barrera y retienen el agua. A la piel con manchas, la vitamina C, la niacinamida, la alfa-arbutina y el ácido tranexámico. A la piel grasa y mixta, los sérums agua-gel con niacinamida, que hidratan sin sobrecargar. El momento del día también importa: deja el sérum con retinoides para la noche y usa las fórmulas con vitamina C y péptidos por la mañana, bajo el protector solar. Si tu piel tiene tendencia a las rojeces, es sensible, atópica o estás embarazada, deja a un lado los retinoides y los ácidos fuertes y elige un sérum más suave con ceramidas, péptidos o bakuchiol.