Con qué combinar
La crema-gel se complementa mejor con los demás pasos de la rutina anti-age: aplícala sobre la piel limpia y después continúa con el cuidado facial. Encaja en la protección frente a los factores externos y el estrés oxidativo diario. No la combines en la misma capa con productos de fórmula distinta a la crema-gel.

















